miércoles, 19 de septiembre de 2012

Cuando las personas te dicen que no se puede

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Cuando emprendemos un nuevo negocio, cuando nos fijamos una meta en nuestra vida. Es normal que exista oposición, que existan personas que nos critiquen y que digan que nos va a ir mal.

Pero que esas palabras salgan de nuestros parientes y amigos, es lo que nos toma por sorpresa.

Pues se supone que ellos deben estar para animarnos. Y claro es bueno que nos adviertan cuando hay un peligro real y corremos el riesgo de perder nuestro dinero por ejemplo en un mal negocio. Pero cuando las criticas no son por ese sentido si no por otras causas, por ejemplo iniciar un nuevo negocio y no invitamos a nuestros amigos a participar o a los familiares y nos empiezan a criticar... Es un comportamiento que no esperamos.

Es algo casi infantil. Pero existe.En esos casos es cuando debemos hacerlos los sordos y seguir adelante con nuestra meta.

Les comparto como ejemplo la historia de las ranas:


Un grupo de ranas viajaba por el bosque y, de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo. Todas las demás ranas se reunieron alrededor del hoyo.

Cuando vieron cuan hondo este era, le dijeron a las dos ranas en el fondo que para efectos prácticos, se debían dar por muertas.

Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del hoyo con todas sus fuerzas.

Las otras seguían insistiendo que sus esfuerzos serian inútiles. Finalmente, una de las ranas puso atención a lo que las demás decían y se rindió, se desplomo y murió. La otra rana continuo saltando tan fuerte como le era posible.

Una vez mas, la multitud de ranas le gritaba y le hacían señas para que dejara de sufrir y que simplemente se dispusiera a morir, ya que no tenia caso seguir luchando. Pero la rana salto cada vez con mas fuerzas hasta que finalmente logro salir del hoyo.

Cuando salio, las otras ranas le dijeron: "nos da gusto que hayas logrado salir, a pesar de lo que te gritábamos". La rana les explico que era sorda, y que pensó que las demás la estaban animando a esforzarse mas y salir del hoyo.

Moraleja:

1. La palabra pudiera tener el poder de vida y muerte. Una palabra de aliento compartida con alguien que se siente desanimado puede ayudar a levantarlo al finalizar el dia.

2. Una palabra destructiva dicha a alguien que se encuentre desanimado puede ser lo que acabe por destruir. Tengamos cuidado con lo que decimos.

3. Una persona especial es la que se da tiempo para animar a otros.

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